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Ciudad de México, a 20 de abril de 2026
La combinación de inseguridad persistente y presiones regulatorias
internacionales eleva de manera significativa —y cada vez más compleja—
los riesgos operativos a los que se enfrenta el sector privado en México,
al generar un entorno de creciente incertidumbre que impacta directamente
la viabilidad, continuidad y competitividad de las empresas.
En este contexto, la International Chamber of Commerce México (ICC
México) expresa su preocupación por el deterioro del entorno de seguridad
en diversas regiones del país, así como por el efecto acumulado que esta
situación tiene sobre la operación cotidiana de las empresas y la
integridad de las cadenas de suministro.
Eventos recientes han evidenciado con claridad la fragilidad del entorno
operativo en amplias zonas del territorio nacional, al afectar de manera
directa la movilidad, el transporte de mercancías, la continuidad de
operaciones, así como la seguridad del personal y de las instalaciones
empresariales, lo cual no solo incrementa los riesgos físicos, sino que
también introduce nuevas complejidades en materia de cumplimiento
corporativo y gestión de riesgos.
La realidad actual muestra un aumento sostenido en la exposición de las
empresas a distintas formas de presión ilícita, incluyendo aquellas que
se manifiestan de manera indirecta a través de intermediarios,
contratistas o proveedores dentro de la cadena de valor, además de
disrupciones logísticas derivadas de incidentes de violencia focalizada,
bloqueos y robos, particularmente en el transporte de carga, que afectan
la eficiencia y confiabilidad de las operaciones.
De manera paralela, las empresas enfrentan un entorno regulatorio más
exigente, en el que los estándares internacionales de cumplimiento
demandan una mayor profundidad en los procesos de debida diligencia a lo
largo de toda la cadena de suministro. Esta combinación de factores eleva
los costos operativos, incrementa la complejidad de la gestión
empresarial y afecta la competitividad de diversos sectores productivos.
Asimismo, diversas entidades federativas presentan condiciones que
incrementan de manera sustancial el nivel de riesgo para la actividad
empresarial, al impactar la continuidad operativa y tras obligar a las
empresas a adoptar medidas adicionales de seguridad y mitigación, con los
costos que ello implica en términos financieros y estratégicos.
Frente a este panorama, la ICC México hace un respetuoso y firme llamado
al Gobierno Federal para avanzar hacia la construcción de un marco de
certidumbre institucional que permita a las empresas gestionar de manera
más efectiva estos riesgos, ya que resulta indispensable contar con
lineamientos claros y homologados, alineados con estándares
internacionales, que orienten la gestión empresarial frente a la
inseguridad y sus implicaciones operativas y regulatorias.
De igual forma, es fundamental fortalecer los mecanismos institucionales
que permitan a las empresas reportar y atender situaciones de riesgo,
como la extorsión u otros ilícitos, sin generar una exposición adicional,
a través de la coordinación efectiva entre autoridades de los distintos
órdenes de gobierno, clave para garantizar condiciones de movilidad
seguras y reducir la vulnerabilidad de las cadenas de suministro.
En este sentido, cobra especial relevancia el diseño de esquemas
transparentes y estandarizados de colaboración con las fuerzas de
seguridad pública para la protección de operaciones estratégicas,
infraestructura crítica y personal en territorio. De igual forma, resulta
necesario establecer un espacio permanente de diálogo técnico entre
autoridades y sector privado que permita anticipar y gestionar los
riesgos derivados de un entorno en constante evolución.
México se encuentra en un momento decisivo para consolidar su posición
como un actor estratégico en las cadenas globales de valor. Sin embargo,
la persistencia de riesgos operativos asociados a la inseguridad puede
limitar el aprovechamiento pleno de esta oportunidad, al generar
condiciones que inciden directamente en las decisiones de inversión y en
la configuración de las operaciones empresariales.
Para el sector privado, operar en un entorno de alta incertidumbre no
solo implica mayores costos, sino también la necesidad de adoptar
esquemas más restrictivos y cautelosos. Por ello, fortalecer las
condiciones de seguridad y certidumbre jurídica se vuelve un elemento
indispensable para preservar la competitividad del país y asegurar la
continuidad de las operaciones productivas.
La ICC México reitera su disposición de colaborar de manera técnica y
constructiva con las autoridades para contribuir al fortalecimiento del
entorno operativo, el cumplimiento normativo y la resiliencia empresarial
en México.
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